Por Ana Lilian Lobato Rodríguez
2 de julio de 2007

Imaginería y ciencia caminan juntas cuando se trata de encontrar un espacio que propicie nuevas búsquedas tecnológicas dentro del arte. El uso de herramientas informáticas por parte de jóvenes artistas, generó excelentes resultados en los senderos de la creación durante el desarrollo del IX Salón de Arte Digital realizado en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.

En el IX Salón y Coloquio de Arte Digital fueron presentadas interesantes propuestas con la participación de 120 obras impresas y alrededor de 39 audiovisuales. Gran diversidad temática y estilística prevaleció dentro de la muestra de artistas cubanos.

Además, el salón contó con un sitio web propio. El arte digital tiene en la actualidad cinco sitios web colocados en los portales de Cubasí y Cubarte, lo que conforma el único museo virtual del arte digital en el continente americano, con obras de cuatro centenares de artistas de más de 35 países, entre ellos Cuba.

El trabajo Software educativo, del joven habanero Leriam Jiménez, obtuvo el Primer Premio en la categoría de Obra Impresa. Su composición utiliza un inteligente manejo del soporte, coherencia formal y conceptual, y hábil inserción de lo didáctico en función de sensibilizar al receptor en relación con las situaciones de interés público. A partir de cinco fotos digitales, logra una manipulación en Adobe Photo Shop y usa como soporte para el montaje de la obra cajas vacías de CD.

“La computadora es para mí como una caja mágica, explicó el también diseñador. Cuando me siento ante ella encuentro múltiples herramientas para alcanzar mis metas. Software Educativo tiene un carácter urbanístico y ecológico. En un inicio la concebí como obra impresa, pero para el futuro la pudiera trasformar en un audiovisual con nuevas cualidades”.

El holguinero Dagoberto Driggs fue merecedor del Tercer Premio con O nos salvamos los dos (Obra Digital Impresa), la cual propone una novedosa apropiación de una fotografía de José Martí y reconceptualización de tópicos con una fuerte carga en la iconografía nacional y universal.

Driggs comentó a Juventud Técnica sobre la relación estrecha entre arte y tecnología: “La tecnología se usa meramente como una herramienta que abre las puertas de la creación. Con esta nueva técnica se pueden obtener resultados que serían dificultosos a mano. Así, con una buena dosis de imaginación y un conjunto de software, se pueden hacer cosas fantásticas. Yo pienso que este arte ha ganado gran aceptación dentro de los plásticos”.

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