por José Echegaray

Al rededor de dos polos gira la existencia humana,

El polo de las ilusiones.

Y el polo de las realidades.

Y aquí sí que pudiéramos decir, imitando á cierto poeta, que uno de estos polos es el ardiente y otro el helado polo.

¡Qué hermosas son las ilusiones! Sin ellas, la vida sería imposible. Ellas nos animan, ellas nos alientan, ellas nos van guiando, y forman, por decirlo así, la Corte divina que rodea la esperanza.

¡Qué tristes, por lo menos qué áridas son al parecer las realidades! Ellas nos educan, es cierto; pero por el sistema antiguo, golpeándonos; haciendo que entre en nosotros, á fuerza de sangre, la letra de la sabiduría.

Y no solo en lo que pudiéramos llamar la vida social, sino en la misma naturaleza, tropezamos á cada instante con ilusiones y realidades.

No hay fenómeno en el Cosmos que no tenga una apariencia, que para el ser humano es casi siempre una ilusión, y que no lleve dentro de sí una realidad, que es la verdad científica. (más…)